Cómo levantar los cimientos de una cultura 100% creativa en las empresas

Puede que sea un bien abstracto y como tal difícilmente aprehensible, pero la creatividad es un nutriente esencial para las empresas ávidas de conquistar el éxito.

Aquellas compañías que se ponen la creatividad por montera están además más predispuestas a poner la consumidor (y a sus necesidades humanas) en el centro de todos sus esfuerzos.

Si una empresa aspira que a sus productos y servicios tengan de verdad un impacto creativo en las vidas de los demás debe pertrecharse antes de una cultura de creatividad. Y esta cultura (la simiente de la que brota después la innovación) puede construirse de la mano de los prácticos consejos que disecciona a continuación Inc.:

1. Aliente la curiosidad

Los líderes empresariales están obligados a utilizar los interrogantes (opuestos a las certezas) para llegar al siguiente nivel y moverse hacia adelante. Hay empresas líderes como Amazon, Whole Foods y Lift que jamás habrían llegado al lugar donde están hoy enarbolando la bandera de las certezas (que tienen la desventaja de ser hasta cierto punto inamovibles).

Para propiciar una cultura 100% creativa las empresas deben permitir que las personas a su cargo hagan muchas preguntas y dejar claro desde el principio que las cuestiones para nada están emparentadas con la ignorancia sino que son un síntoma de curiosidad. Y quienes son curiosos están también más predispuestos a ser ungidos con el don de la sapiencia.

2. Improvise

Las compañías que hacen suyos procesos y estructuras flexibles (y dejan de lado rígidos reglamentos) son más fértiles generando ideas.

Cuando los procesos y las estructuras empresariales son flexibles, los límites son más fáciles de sortear. Saltarse los límites es, de hecho, el principal pilar de la improvisación.

Y lejos de lo que pudiera parecer a simple vista, los sistemas que echan raíces en la improvisación no son ajenos a las normas. Se trata más de bien de dotar a las normas de cierta maleabilidad, óptima para procurar soluciones a las necesidades eternamente cambiantes del consumidor.

3. Apueste por la intuición

Aunque a quienes se reúnen en las juntas directivas de las empresas les cuesta reconocer (al menos de viva voz) que la intuición juega un rol importante en sus decisiones (supuestamente racionales), lo cierto es que ésta asoma (para hacer valer su opinión) más de lo que atreven a reconocer muchas compañías.

En ocasiones hacer caso omiso de las gélidas cifras y dejarse llevar por intuiciones (deudoras de sutiles patrones de comportamiento) conduce a las empresas a grandes triunfos.

Vía: Marketing Directo

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